Estos virus también pueden provocar cáncer de cuello uterino, de vulva, de vagina, de ano o de pene. Otros tipos de virus son llamados de “bajo riesgo” y pueden arrojar resultados con anormalidades leves en las pruebas de Papanicolaou o causar verrugas genitales. Las verrugas genitales son abultamientos o crecimientos únicos o múltiples que aparecen en el área genital y en ciertas ocasiones tienen forma de coliflor.
Miles de personas están hoy infectadas con el VPH. Los tipos de VPH que infectan el área de los genitales se propagan principalmente mediante el contacto genital. La mayoría de las infecciones por VPH no presentan signos ni síntomas; por esta razón, la mayoría de las personas que tienen la infección no se dan cuenta de que están infectadas, sin embargo sí pueden transmitir el virus a su pareja sexual. En muy contados casos, una mujer embarazada puede transmitir el VPH a su bebé durante el parto vaginal. A un bebé que está en contacto con el VPH muy pocas veces le salen verrugas en la garganta o en la laringe.



La infección genital por Virus Papiloma Humano (VPH) (Verruga venérea,
Condiloma, Condiloma acuminado), es una enfermedad de transmisión
sexual. El virus del papiloma humano es el nombre que se le da a un grupo
de virus que incluye más de 100 tipos o cepas diferentes. Más
de 30 de estos virus son transmitidos sexualmente y pueden infectar el área
genital de hombres y mujeres, que incluyen la piel del pene, la vulva (área
fuera de la vagina) o el ano y los revestimientos de la vagina, el cuello
uterino o el recto. La mayoría de las personas que quedan infectadas
por VPH no presentarán síntomas y la infección desaparecerá
por sí sola.
Algunos tipos de estos virus son llamados de “alto riesgo” y
pueden revelar resultados anormales en las pruebas de Papanicolaou.

planas o elevadas, únicas o múltiples, pequeñas o
grandes y, en ciertos casos, tener forma de coliflor. Pueden aparecer en
la vulva, la vagina o en el ano o alrededor de los mismos, en el cuello
uterino y en el pene, en el escroto, en la ingle o los muslos. Las verrugas
pueden aparecer semanas o meses después del contacto sexual con una
persona infectada o puede que no aparezcan.
Las verrugas genitales se diagnostican por examen visual. Las verrugas genitales
visibles pueden ser eliminadas con medicamentos que se aplica el propio
paciente o con un tratamiento realizado por un proveedor de atención
médica. Algunas personas deciden no hacerse tratamiento para ver
si las verrugas desaparecen por sí solas. No hay un tratamiento para
las verrugas genitales que sea mejor que el otro y no hay un tratamiento
ideal para todos los casos.
A la mayoría de las mujeres se les diagnostica el VPH sobre la base
de resultados anormales en las pruebas de Papanicolaou. La prueba de Papanicolaou
es la herramienta primaria de detección del cáncer cervical
o cambios precancerosos en el cuello uterino, muchos de los cuales están
relacionados con el VPH. Asimismo, existe una prueba específica para
detectar el VPH en el ADN de las mujeres (prueba de ADN del VPH). La prueba
puede realizarse en mujeres con resultados anormales leves en las pruebas
de Papanicolaou o en mujeres mayores de 30 años de edad al momento
de la realización de la prueba de Papanicolaou. Los resultados de
la prueba de ADN del VPH pueden ayudar a los proveedores de atención
médica a decidir si se necesitan pruebas o tratamientos adicionales.
No existen pruebas para detectar el VPH en los hombres.
Existe un vacuna contra algunas de las cepas del VPH que permite
prevenir los efectos del virus en la salud de las personas. Sin
embargo, en muchas de las mujeres la infección desaparece por sí
sola y existen tratamientos para atender los cambios en la piel o en la
membrana mucosa causados por la infección por VPH, como verrugas
y cambios precancerosos en el cuello uterino.
Los varones también deben ser vacunados contra el
virus que provoca las verrugas genitales, ya que se ha visto que provocan
cáncer de garganta especialmente el de amígdalas y base de
la lengua.

La forma más segura de eliminar el riesgo de la infección genital
por VPH es evitar el contacto genital con otra persona.
Si las personas deciden ser sexualmente activas, la mejor estrategia para
prevenir infecciones genitales por VPH en el futuro, es tener una relación
duradera, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho
las pruebas y se sabe que no está infectada. Sin embargo, es difícil
determinar si una pareja que ha sido sexualmente activa en el pasado está
infectada en la actualidad.
Las personas que decidan ser sexualmente activas y no están en una
relación duradera y mutuamente monógama pueden reducir el riesgo
de infección genital por VPH al reducir el número de parejas
sexuales y seleccionar una pareja que tenga menos probabilidad de estar infectada.
Las parejas que tienen menos probabilidad de estar infectadas son aquellas
que no han tenido una pareja sexual o que han tenido pocas parejas sexuales
en el pasado.
La infección por VPH puede aparecer tanto en las áreas genitales
masculinas como las femeninas, estén o no cubiertas o protegidas con
un condón de látex. Aunque se desconoce el efecto de los condones
en la prevención de la infección por VPH, se ha asociado el
uso del condón a una tasa más baja de cáncer cervical,
el cual es una enfermedad relacionada con el VPH.
En unidades de Infectología, Ginecología, Urología, Proctología
o Medicina General del sistema de salud público y privado.
En Fundación Rescate. Fono (02) 6381546
Fuentes:
http://www.cdc.gov/std/
Ho GYF, Bierman R, Beardsley L, Chang CJ, Burk RD. Natural history of cervicovaginal
papilloma virus infection in young women. N Engl J Med 1998;338:423-8.